Tras recibir la condecoración de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Japón, la colectividad nikkei ofreció un agasajo a Gerardo Maruy y a la Corporación Miyasato, en la persona de su presidente Enrique Miyasato.
La ceremonia contó con una masiva participación de los representantes de las instituciones de la colectividad, quienes se hicieron presentes para rendir homenaje a dos personas que por méritos propios han logrado destacar a nivel nacional.
Las historias de Maruy y Miyasato son testimonio del espíritu de superación de los nikkei, basados en los principios y valores que los issei inculcaron en sus descendientes. En este sentido es que han sido reconocidos en el Congreso de la República durante la ceremonia por el Día de la Amistad Peruano Japonesa.
Los dos agasajados recibieron un presente de parte de las instituciones organizadoras y pudieron departir gratos momentos con familiares y amigos.
Empresa familiar de espíritu nikkei
La Corporación Miyasato es el ejemplo de una exitosa empresa familiar, se inició en 1931 con una pequeña vidriería en el Callao. Hoy es una de las empresas más prósperas en el sector de la construcción con ocho locales, haciendo negocios en el extranjero y con más de mil colaboradores, que detallan en su principal capital.
Enrique Miyasato destacó que en los más de 70 años de negocio siempre trabajaron con los lineamientos que heredó de sus padres: valores y costumbres que les permitieron salir adelante. Hoy a las nuevas generaciones les recomendó «hacer empresa manteniendo la identidad nikkei y los valores de nuestros padres. Pónganse metas altas que las alcanzarán cumpliendo poco a poco las pequeñas».
Más de sesenta años en el deporte
Gerardo Maruy es una de las figuras más reconocidas en la colectividad nikkei, fue expresidente de la APJ y varias instituciones más, y ha destacado por su empuje dirigencial y liderazgo dentro de la generación nisei.
De acuerdo a su discurso, Maruy resaltó la buena imagen que tienen los nikkei peruanos en el exterior, en especial en Japón, donde han sabido ganarse el respeto gracias a continuar con el legado de valores de los issei.
Uno de los aportes que Maruy ha dado al Perú está en el ámbito deportivo como presidente del Instituto Peruano del Deporte, entre otros. Sin embargo, según Maruy, su verdadera pasión es el béisbol, donde ha participado como jugador, entrenador y dirigente por más de sesenta años.