La señora Kiyoko Higa ha participado activamente en diferentes cargos de la comunidad nikkei. Actualmente es consejera de la Asociación Femenina Okinawense del Perú y matriarca de la gran familia de Perú Kitanakagusuku Sonjinkai. Nos ofrece esta entrevista enviando saludos a las madres de las nuevas generaciones por su día.
¿Usted nació en Lima?
En Huaura. En 1925.
¿Vivió en San Agustín buen tiempo?
Desde que me casé, hace 63 años.
¿Debe tener buenos recuerdos de allá?
Se siente bastante nostalgia por los vecinos, los amigos, los conocidos, los compañeros, los peones y por todos, pues ellos trabajaron con todo el cariño. No te puedo explicar esa dicha que siento... los peones han sido buenísimas personas. Antes, cuando se sembraba en la chacra, nos ayudábamos entre todos. Se ayudaba a sembrar y a cosechar. Esa es la costumbre okinawense llamada imaru.
¿Y sobre sus hijos y su descendencia?
Tuve seis, pero el mayor varón falleció a la edad de 10 años. Actualmente la mujercita es la mayor. Y cuatro hombres menores que ella. De allí tengo ocho nietos y tres bisnietos.
¿Cuántos hermanos son?
Si te digo, te vas a sorprender (risas). Éramos diez, ahora quedamos dos nomás. Mi hermana mayor y yo. Ella viene a Jinnai los días lunes.
¿Tiene recuerdos de su mamá?
Mi mamá falleció a los 96 o 97 años. Ya de edad. Compartí bastante con mi mamá. Ella hablaba uchinaguchi nada más y un poco de castellano.
¿O sea usted entiende el uchinaguchi?
Como he vivido siempre rodeada de issei, he podido aprender el uchinaguchi.
¿Ha habido un cambio del rol de la mujer en el hogar de generaciones atrás y las nuevas generaciones?
Antes las mujeres hacían todo lo del hogar. Hogar de la madres (risas). Ahora ya las mujeres salen a trabajar y son profesionales. Antiguamente no era así.
¿Cómo ve ese cambio?
Por una parte es positivo, porque los hijos salen profesionales. Saben defenderse en el mundo. En la época de nosotros nos decían: «Las mujeres no necesitan estudios. Se casan y allí nomas quedan». Antes era así. Ahora los sansei y los yonsei son otra cosa.
¿Cómo ve a las nuevas generaciones?
Lo que más admiro de las nuevas generaciones es que los sansei y los yonsei están aprendiendo a tocar sanshin y cantar. Es un orgullo para nosotros los uchinanchu.
¿Qué les aconsejaría a las madres sansei y yonsei?
Que les den a sus hijos educación, pues la mayor herencia de todas es la educación.
Un saludo para los lectores de Perú Shimpo...
Yo le doy las gracias a kamisama por tener una familia muy unida. Un saludo a todos los lectores de Perú Shimpo, en especial a las madres por su día.