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Haruko Miyagui y la comida okinawense

Profesora de danza y difusora de la cultura okinawense, la sensei Haruko Miyagui proviene del norte de Okinawa (Oguimi) vino al Perú en 1957, poco tiempo después de la Segunda Guerra Mundial. Su suegra ya tenía un restaurante en Lima.

A sus 83 años nos ofrece este testimonio acerca de la comida y costumbres okinawenses de los tiempos de la posguerra y del choque cultural a su llegada al Perú.

¿Cuál es el producto que más recuerda en su niñez en Okinawa?
Allá en Oguimi, como es la parte de la montaña, hay muy pocas tierras fértiles, no se podía sembrar arroz y casi ningún producto. Lo que sí salía era el camote, por eso, en tiempos de pobreza, para todo se usaba el camote, en el almuerzo, el lonche y la cena. El arroz, de vez en cuando se comía.

Fueron duros esos tiempos ¿no?
En mi sitio (Oguimi) había mucha pobreza después de la guerra, pero por ejemplo en la ciudad (allá en Okinawa) se comía bien, al venir al Perú recién vi que se podía comer mejor.

¿Comía el ashitibichi?
Por ejemplo en mi sitio nunca comía ashitibichi. Recién lo comí en Naha.

¿Qué le pareció la comida peruana una vez estuvo en Lima?
La comida, era buena y abundante, a comparación de allá (Okinawa). Había carne, pollo. Allá no comíamos carne de res. Aunque chancho sí.

¿Que plato le gustó más a su llegada a Lima?
Me gustaba el tallarín rojo. Comía bastante por eso engordé (risas). Un tiempo tenía restaurante y me gustaba el ceviche.

¿Y el ceviche lo preparaba al momento?
Sí. Yo no sabía la preparación, teníamos un cocinero para eso.

¿Y a usted cómo le gustaba el ceviche?
El ceviche lo comía al principio sin picante. Después me acostumbré. Los cocineros tienen que cocinar para peruanos, no para nosotros. Sino no se vende. En ese sentido no modifiqué nada la preparación. Vendíamos de todo en el restaurante.

Si yo abriera su refrigerardor ¿qué encontraría?
Miso, shoyu, umeboshi un poco. Carne de pollo. La mayoria de nihonjin ya nos hemos acostumbrado a las verduras de aquí. En mi refrigerador la mayoría es yasai (verduras).

¿Qué miso usa usted en sus preparaciones?
Yo uso ahora nacional. Ahora el miso lo preparan con menos sal que en Japón. No hay miso sin sal, solo con menos sal.

Hay muchos cocineros que no son nikkeis que quieren hacer cocina nikkei y no tienen ese tipo de información. Por ejemplo, en mi caso que tengo restaurante, si voy a emplear el miso para hacer una salsa, uso miso nacional porque la primera generación consume el nacional, por ser más dulce, menos salado y es más versátil. Por eso cuando va un nisan o una nesan de la primera generación (issei) prueba la comida, va a sentir los sabores que sintió en su casa....
Sí. Ahora les gusta más criollo.

¿Y sobre las frutas que encontró a su llegada al Perú?
No hay como acá. Aquí hay toda clase de frutas. En Perú es bien barato a comparación de Japón.

¿Cuál es la fruta que más le gustó?
La chirimoya (risas). Antes no había en Nihon, pero ahora ya hay. A mí me gustó pues no había esa fruta en Okinawa. Cuando vienen de visita los prefectos y alcaldes, siempre prueban la chirimoya y hasta se llevan las semillas porque en Okinawa no hay. Siempre se llevan naranja, papaya, manzana, todo surtido, allá no hay.

¿Y el postre que más le gustó?
Postre no comía tanto, lo único es la gelatina.

¿Qué plato añora de Okinawa?
Nosotros usábamos ese plato, de arroz con cebada, aquí hay bastante arroz y cebada, pero ese plato lo extrañaba bastante. La cebada un día antes se deja remojado y con arroz, se llama  mugimeshi. Es un plato salado. Mi papá y mi mamá también nos daban arroz con camote.

¿Y tenía un nombre ese plato?
Ima gohan puede ser, bien rico era (risas). Era el arroz con el camote, cortado chiquitito.

¿Y que otros platos comía en Okinawa en ese tiempo?
La hoja de camote con el arroz, igual que el maze gohan con hojas de camote y a veces chancho. Ahora ha salido la hoja de camote, eso nomás se come, se llama yasaikanda. De allí el jushime, la hoja de camote, picadito con arroz y carne de chancho. Allá se comía bastante sashimi de chivato, primero se quemaba y después se comía.

Había una sopa hecha a base de tinta de calamar...
Se llamaba kuri.