Por Ciria Chauca
Arte único, cerámica en gres, creados por la ceramista Gladys Fernández y el pintor Oswaldo Higuchi, pueden ser admirados hasta fines del mes de la madre en Café el Bar Habana (Manuel Bonilla 107, Miraflores). Este sábado, víspera al homenaje a mamá, la exposición estará abierta toda la noche, en una acción especial organizada por la municipalidad de Miraflores.
Higuchi, artista de larga trayectoria, enfatiza que cada una de las obras son únicas, nunca más se van a repetir.
Hijo de inmigrantes japoneses procedentes de la prefectura de Fukuoka invita a los nikkeis visitar la exhibición de «arte utilitario», de lunes a sábado, 11:00 a.m. a 7:00 p.m.
¿Qué hace en Miraflores?
Estamos mostrando todo lo que es el arte utilitario en lo que es cerámica en gres, que mejor se adecua al sentimiento artístico, como es el caso de Lala, quien es mi compañera. Ella, como ceramista tiene la mejor experiencia, Hemos estado exponiendo en Japón, ella en cerámica, yo pintura.
¿Qué año?
Fue en el año 2004.
¿Y sigue pintando?
Artísticamente sigo pintando, no con la ansiedad de antes, sino que ahora trabajo con paciencia, tranquilidad, y he asumido con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para el próximo año hacer una muestra en junio, por el aniversario de esta universidad.
¿Será individual?
Sí, una individual muy grande. Individual familiar, vamos a estar casi tres meses en la universidad.
¿Qué lo une a la UNMSM?
Son muchas razones, cuando yo era estudiante de la Escuela Nacional de Bellas Artes gorreaba las clases en la UNMSM, psicología, filosofía... tenía buenos amigos en letras, en ciencias. De alguna manera me he sentido vinculado con San Marcos.
¿Sus pinturas están en la exposición de arte utilitario?
Sí, con el apoyo de Lala siempre he podido producir. Ella se dedica a la cerámica gres, y la única diferencia es el tipo de pasta. En el gres es una pasta para una temperatura alta, estamos hablando de 1230 grados en las quemas. A mí me encantan los colores a través de este tipo de cocción, y Lala ha podido desarrollar la alquimia. Es la ceramista completa, porque modela, sabe de las quemas, prepara la cocción y los colores, así es ser verdadera ceramista, por eso yo la admiro; a través de su experiencia que ha ido ganando es que puedo desarrollar mi arte en este tipo de cerámica. Siempre puedo poner mi tema y es con el apoyo de ella que puedo lograr los colores. Lo interesante en cerámica es que tú no ves el color, pero eso te da otro paso en la vida, ver los resultados, es una sensación bien especial. Si Lala ha escogido ese camino de la cerámica yo creo que es interesante por lo que ella es más disciplinada, más paciente; en cambio yo quiero que las cosas sean más inmediatas, de repente por eso el temperamento me lleva a la pintura. Lala y yo en algo venimos de las Bellas Artes.
¿Toda la familia Higuchi se dedica al arte?
Sí, mis cuatro hijos tienen algo de arte. Patsy, es pintora, mi último hijo es pintor, una de mis hijas es profesora de danza peruana, perteneció al Ballet Nacional, mi hija la mayor, es fotógrafa, ahora vive en el extranjero. Tengo un nieto que le encanta la música, toca piano, una nieta que ya es una pintora y otra nieta que estudia ballet, ella es muy versátil. Siempre estamos en eso, tratando de sugerirles que mantengan el espíritu creativo y sensible.
¿Cómo y por qué decidió pintar?
Ni yo mismo sé, de chico siempre me gustó, pintaba las paredes, ahora mi hijo (Edwin) lo hace en lo grande, yo sólo lo hacía en las paredes de la casa. Recuerdo haber pintado el muro de la azotea de mi casa, porque sabía que nadie me iba a decir algo. Mi padre nunca me dijo nada, a él le gustaba la fotografía y no se dedicó a esta actividad por la guerra, la vivencia del saqueo, no pudo hace lo que más le gustaba.
¿Su hija mayor heredó la fotografía de su abuelo japonés?
Sí, ha heredado su inclinación, a mi padre siempre le ha gustado la fotografía, trabajó como ayudante para un estudio fotográfico. En el caso de mi mamá, en sus últimos años de vida estuvo bien unida a Lala porque se dedicó a hacer algo que parecía que ella estaba metida en eso, la cerámica. Tengo la suerte de haberme quedado con algunas cerámicas hechas por mi madre.
¿En la cerámica y en la pintura está la cultura japonesa?
Claro. Yo creo que la tradición japonesa se da en el amor que nos profesamos Lala y yo. Tú sabes que Lala, es Gladys Fernández, pero ella es más nikkei que muchos descendientes de japoneses, en el sentido de las tradiciones japonesas, ella cultivó muy bien con mi madre. Se hizo realidad mi deseo de exponer en Japón porque Lala también quiso mostrar sus trabajos en ese país, siempre soñó conocer Japón.
¿Invita a los nikkei visitar el arte utilitario?
Les invito, algunos visitantes pensaron que la cerámica había sido traída de Japón, pero son cerámicas del Perú.
¿Qué le dice a Lala por el Día de la Madre?
Lo mejor es darle el mérito que ella ha hecho con tanto esfuerzo, como mujer, como madre, y lo que ha hecho con mis hijos y lo que sigue dándoles a mis nietos, ellos han aprendido la cerámica con Lala. Ella lo da todo como una buena madre y compañera. Para mí lo más importante es reconocerle que es una excelente, amiga, compañera y madre.