Regresar

Inmigrantes japoneses en el Perú cobraban solo unos 25 yenes al mes

«Los inmigrantes japoneses debían tener entre 20 y 45 años. El contrato sería por un término de cuatro años. La remuneración por el trabajo en la hacienda sería de dos libras y diez chelines al mes, unos 25 yenes, aproximadamente 3 soles. El propietario de la haciendia pagaría al agente japonés la suma de diez libras inglesas por inmigrante, monto que se destinaría a cubrir los gastos de inscripción, transporte marítimo, vacunación, gastos médicos durante el viaje, etc.». Así eran las condiciones de trabajo para el primer contigente de 790 inmigrantes japoneses, que llegaron al Perú el 3 de abril de 1899, a bordo del Sakura Maru.

El Museo de la Inmigración Japonesa «Carlos Chiyoteru Hiraoka», en mayo exhibe piezas y documentos representativos de las condiciones laborales y el contexto en que llegaron al Perú los primeros inmigrantes japoneses. Se pueden ver un cuaderno de pago de planillas de la haciencia Vilcahuaura, herramientas de labranza, un contrato de trabajo.

El Perú de inicios del siglo XX era un país económicamente agrícola. El desarrollo de la costa alcanzaba niveles extraordinarios, siendo los principales cultivos de algodón y caña de azúcar, cuyos precios experimentaban considerables alzas.
El museo informa que las haciendas azucareras y algodoneras se tecnificaban y aumentaban su productividad, ocasionando escasez de mano de obra para la agricultura, situación que llevó al gobierno peruano a propiciar una masiva migración de japoneses contratados al Perú. Para los japoneses, la idea era viajar al Perú para trabajar y juntar dinero para luego regresar a su patria.

La exposición del mes puede ser vista al ingresar al Centro Cultural Peruano Japonés. El museo está ubicado en el segundo piso. La atención es de lunes a viernes de 10:00 a.m. a 6:00 p.m., y sábados de 10:00 a.m. a 1:00 p.m.