Con motivo del Día de la Madre, el Centro Recreacional Ryoichi Jinnai fue el punto de reunión para cientos de personas decididas en colaborar con el bazar que todos los años se realiza.
El auditorio Jinnai abrió las puertas mucho antes de la hora programada, 11:00 a.m., porque el grupo de las voluntarias de Jinnai Center estaban listas para atender a los visitantes.
Al igual que cada año, las atracciones fueron las prendas de vestir, por ejemplo, chalecos tejidos a mano, bisutería y una variedad de adornos, hechos por las obaachan y los ojiichan del Centro Jinnai.
Al mediodía, el bazar estuvo repleto, porque muchas familias eligieron el obento par disfrutar un riquísimo almuerzo al mejor estilo japonés.
Además, estuvo a disposición del público deliciosos y provocativos postres, así como los bocaditos.
Por el poco espacio del auditorio Jinnai, muchas personas llevaron varios obentos a casa para que sea un almuerzo familiar.
Por la predilección de las frutas de origen japonés, el público tuvo la opción de elegir el delicado sabor del kaki. Asimismo hubo mandarinas, producidas en Huaral.
Para quienes suelen preparar platos típicos de la prefectura de Okinawa, había goya o balsamina, que es el ingrediente infaltable para hacer Goya champuru.
Los ingresos obtenidos en el bazar sirven para cubrir las actividades que organiza el Centro Recreacional Ryoichi Jinnai, que congrega un total de 500 adultos mayores.