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«Por falta de mantenimiento perdemos patrimonio cultural»

Por: Grace Gálvez

«En Perú, por falta de mantenimiento, las cúpulas se caen o pierden parte de su estabilidad estructural y son débiles», advirtió la magíster en Conservación, arquitecta Keiko Mendoza Shimada, en el marco de la XI Conferencia Internacional sobre el Estudio y Conservación del Patrimonio Arquitectónico de Tierra, Terra 2012, llevado a cabo en Lima del 23 al 27 de abril.

Tras mostrar desoladoras fotos de la destrucción de varias las iglesias de Ica, debido al terremoto del 2007, la experta nikkei añadió: «La arquitectura urbana de conjuntos históricos se conserva por su ordenada distribución dirigida a la prevención de desastres y es sumamente necesario su mantenimiento y constante refuerzo estructural». Y es que esta última experiencia le afectó muchísimo, ya que ella es iqueña de nacimiento, igual que su padre.

Descendiente de Tokio por el lado materno, Keiko estudió Arquitectura en la Unifé, para luego trasladarse a Japón a hacer una maestría en Conservación. Actualmente realiza un doctorado en Prevención de Desastres de Patrimonio Cultural en la Universidad de Ritsumeikan (Kioto) y allí labora como asistente de investigación.

¿Cómo se interesó por hacer este doctorado?
Cuando estaba haciendo la maestría en Conservación, había un gran problema para conservar monumentos históricos porque dicen que son vulnerables, que no se pueden conservar. Entonces tuve la oportunidad de ir a la universidad de Ritsumeikan y allí estudiar lo que es prevención.

¿Cuántas conferencias ha presentado en este evento?
Dos conferencias. Las he desarrollado con el profesor Masuda Kanefusa. Es una combinación de la parte técnica que estoy estudiando y la parte administrativa que también hay que evaluar, administrativa y legal. Es decir, cómo conservar esto, pero en forma legal, y cómo hacer normas o directrices para poder conservar el patrimonio cultural en zonas sísmicas.

Ha presentado la experiencia japonesa.
Japón es uno de los países en constante movimiento, en constante cambio y es más conocido por sus edificios grandes y monumentales construcciones nuevas. Pero uno cuando vive allí, ve cómo luchan los pobladores por conservar su propio patrimonio y buscan normas o buscan estándares y que toda la población esté de acuerdo.

Por ejemplo, si a una ciudad quieren declararla patrimonio de Japón y el 80 por ciento de la población no quiere, llaman a profesionales, arquitectos, urbanistas e historiadores y tratan para investigar y encontrarle el valor histórico, poner planos, presentarlos a cada poblador y así se les va convenciendo. No es presionando, sino convenciendo. Basta conseguir la mayoría (de votos), y cuando la consigues, se puede declarar patrimonio.

Japón tiene muchas dificultades para conservar, pero aún así se hace.

¿Qué se perdió con el terremoto del 2011?
Más que el terremoto, fue el maremoto. Y hasta ahora no pueden recuperarse completamente. No han sido afectados muchos centros históricos ni monumentos históricos y eso nos da a saber que nuestros antepasados ya sabían sobre dónde puede ser peligroso construir o no, por eso construyen templos en zonas altas. El que ahora está declarado patrimonio mundial, que es Hiraizumi, no ha tenido ningún daño, solamente un rasgo, pero no más. Eso ha sido por falta de mantenimiento, pero no ha sido grave.

¿Pudo vivir el terremoto de Ica?
No lo pude vivir porque estaba en Japón, pero sí lo estaba siguiendo desde allá porque hubo este problema de la desmonumentalización de casi seis iglesias. Fue una noticia muy triste la que veía desde Japón porque una de ellas fue la iglesia de Luren, que es el símbolo de los iqueños. Hubo un gran tiempo donde se estuvo discutiendo si se conservaba o no se conservaba, si se demolía o no se demolía y justo para esa época vine, cuando estaban ya definiéndolo, y pude contactar con varias personas para saber qué es lo que estaba pasando y saqué mis conclusiones.

Todo fue por falta de mantenimiento. La vez pasada también se cayó la cúpula de la iglesia de Trujillo y fue por el mismo motivo. Si se le diera mantenimiento, no se caen las cosas.

¿Cada cuánto tiempo habría que hacerlo?
Es constante. Hay que ver anualmente qué es lo que tiene, hacer la limpieza. Por ejemplo, en las viviendas de Takayama (Gifu), toda ama de casa limpia todos los días, siempre está dedicándose a mantener el lugar, cuida que la madera no se pudra. Entonces es lo mismo, hay que cuidar constantemente.

¿Recomendaría destinar fondos a este trabajo?
Sí. Creo que además es educación. Lima sí se está dedicando un poco a esto. La Municipalidad de Lima hace charlas en los colegios para educar a los alumnos, les enseña el valor del Centro Histórico de Lima.


Se trata de concientizar a la población, eso es lo más importante. Así como lo que hace el experto en conservación, restauración o urbanismo de centros históricos: va le convence al poblador de que lo que tiene, vale, y que esto no existe en otro sitio.