Con el objetivo de seguir promoviendo la cultura japonesa, especialmente la okinawense, el grupo Ryukyukoku Matsuri Daiko Perú realizó una exhibición de eisa en el colegio Hideyo Noguchi, reuniendo al alumnado y sus padres, así como el personal docente en pleno, quienes muy entusiastamente disfrutaron de la danza uchinanchu al compás de los taikos y parankus que impresionaron muy gratamente a la nutrida asistencia.
El espectáculo fue un homenaje en el marco del 25 aniversario del plantel hideyino, siempre preocupado por incentivar la identidad nikkei entre su alumnado y llevar a través del arte y la cultura la promoción y práctica de los valores japoneses.
Los veinte integrantes de Matsuri Daiko no solo danzaron, sino tambien dialogaron y explicaron el origen, la trascendencia e importancia de la danza, el fortalecimiento de valores como la puntualidad, el respeto, la responsabilidad y la perseverancia que forman parte en la práctica constante de la danza, unida a la coordinación motora y la oportunidad de contar con amigos con similares objetivos en un ambiente de sano espercimiento.
Kuni Terukina, director del grupo y Miriam Kanashiro explicaron a los padres de familia lo que significa para ellos el eisa en sus vidas y cómo ha influido en los jóvenes para su formación integral. Muchos padres de familia, muy motivados, solicitaron ser parte del grupo y aprender con sus hijos la danza japonesa.
En este ambiente amical se concretó el nacimiento de la filial de Matsuri Daiko en el colegio de Chacra Cerro. La directora del plantel Juana Miyashiro trajo al recuerdo que muchos exalumnos hideyinos, así como la profesora Neyde Kanasiro formaron parte del grupo que danzó en el centenario de la inmigración japonesa al Perú.
La formación del grupo hideyino permitirá que los alumnos se integren al grupo de Matsuri Daiko y las prácticas se realicen en el colegio. La directora manifestó su agradecimiento por tan valiosa oportunidad que permitirá la difusión de la cultura japonesa en Lima Norte.
Los integrantes de Matsuri Daiko compartieron una simpática velada con mucha alegría, energía y un suculento almuerzo.