El ministro de Defensa, Alberto Otárola, informó hoy que, tras la liberación de los trabajadores secuestrados en el Cusco, las fuerzas de seguridad se encuentran ahora en la etapa de persecución, cerco y captura de las huestes narcoterroristas que los retuvieron.
El funcionario sostuvo que en esta segunda fase del plan operativo, denominado "Libertad", se han desplazado varias patrullas tras los delincuentes y se espera que en el corto plazo se esté dando cuenta de su captura y derrota.
"Estos narcoterroristas, un grupo de unos 80 personas, están huyendo en una situación de cobardía porque no han conseguido ninguno de los objetivos que se han planteado", aseveró.
Agregó que, al verse cercados, los narcoterroristas liberaron a los rehenes y huyeron en bandos, lo que permitió seguir avanzando a las fuerzas del orden hasta encontrar sus "madrigueras".
"No es que hayan logrado huir, están en un repliegue en una zona que está acordonada. Es una zona que no es fácil, es compleja, y en las próximas horas estaremos informando de los resultados", añadió.
Informó que el acercamiento de las fuerzas combinadas produjo enfrentamientos con los narcoterroristas, producto del cual precisamente falleció la capitana de la Policía Nacional, Nancy Flores.
Consultado sobre si habrían otras bajas producto de los enfrentamientos de las últimas horas, el ministro dijo que esta noche habrá una reunión conjunta del comando unificado para hacer un repaso de las consecuencias del operativo.
"En este momento no podemos adelantar ninguna circunstancia. Estamos en proceso de toma de información sobre el personal que salió a hacer operativos y en las próximas horas informaremos de manera responsable sobre esa circunstancia", anotó.
Otárola calificó de exitoso el operativo y dijo que ello significa el triunfo de la democracia y ratificó, además, que no hubo ninguna negociación ni se pagó ninguna suma de dinero.
Al referirse a los 36 trabajadores liberados, dijo que éstos se encuentran a buen recaudo y siguen un protocolo de salud y de información, para luego, en el momento oportuno, regresen a la tranquilidad de sus hogares.
De igual manera, pidió a la población del distrito cusqueño de Echarate, donde se produjo el secuestro, tener calma y tranquilidad porque ha regresado la paz.
Añadió que "el gobierno se compromete a asegurar, a través de la instalación de la policía y de puestos de control, el normal desenvolvimiento de la vida en la zona, prestar garantías para la inversión en la zona y sobre todo proteger la vida de los ciudadanos.