«Conga va si el Gobierno y el pueblo de Cajamarca tienen voluntad de diálogo, olvidando sus puntos de vista políticos». Es la reflexión que nos deja el ingeniero metalúrgico Edgardo Tabuchi, graduado de la UNI y docente por casi 33 años de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Descendiente de Ehime y Hiroshima, nació en Huancayo el dos de febrero de 1951. Actualmente está casado con Matilde Yagui, descendiente de Okinawa, con quien tiene tres hijos varones: Toshiro, Takeshi, Akira (en orden de nacimiento). El mayor se graduó de ingeniero mecánico, el segundo estudia Genética en San Marcos y el tercero cursa Ingeniería de Software en la misma universidad.
En esta entrevista, el ingeniero Tabuchi desbroza todos los problemas que encierra el caso Conga y advierte sobre un posible ingreso de la minería informal a la zona, en caso no se acepte el desarrollo del proyecto.
¿Cómo decidió estudiar Ingeniería Metalúrgica?
Porque Jauja (donde desarrolló su etapa escolar) tiene cercanía a La Oroya como fundición. Además siempre me ha gustado la química y de niño fundía soldaditos de plomo, me gustaba el trabajo con los metales.
¿En qué campo se aplica esta profesión?
En la minería. Nuestro país es un país minero, más que agrícola, si nos ponemos a pensar. La ventaja nuestra es que tenemos una gran variedad de minerales que están diseminados a lo largo de la cordillera y, a diferencia de muchos países, somos un país polimetálico. Tenemos alrededor de 14 tipos de metales industriales, tal es así, que refinados tenemos al cobre, plomo y zinc. Otros metales se venden como minerales, como concentrados.
Esto es una gran ventaja, pero también una desventaja: es un recurso no renovable. La tendencia mundial es que en un futuro tendríamos que reprocesar los metales y trabajar en base a chatarra porque el costo es mucho menor. Para procesar y obtener un kilo de metal refinado, dejamos un residual de 100 kilos de material. Con mayor razón si se trata de ciertos tipos de minerales de muy baja ley.
¿Tenemos reservas para seguir explotando?
Sí tenemos reservas, pero cada vez con menores leyes, con menor calidad, y eso ya es una desventaja porque hemos pasado de una minería de túneles a una minería de tajo abierto que desplaza grandes volúmenes de mineral para obtener muy poca cantidad de concentrado de valor.
Si nos ponemos a pensar, la gran minería actual en nuestro país se ha convertido en minería de tajo abierto, o sea tenemos que desplazar cerros para obtener el mineral de ley que corresponde o lo que llamamos mena. La parte valiosa de la mineralización se llama mena, donde están concentrados valores metálicos. Lo demás es un residual que queda como relave.
¿El impacto ambiental y social de la minería puede ser cero?
Es una falacia. Siempre lo comento con mis alumnos. Desgraciadamente la minería y la metalurgia siempre han sido labores en las cuales hay impacto, en algunos casos impactos severos. Si nosotros desplazamos grandes tonelajes de mineral, obviamente vamos a dejar «huecos». El ejemplo más claro lo tenemos en Cerro de Pasco, donde ya movilizaron la ciudad.
Lo que se hace normalmente es mitigar, lo cual no significa eliminar el impacto.
¿A ello se debe el problema del proyecto Conga?
Más que nada es un problema político. Si bien hay un impacto ambiental, toda la minería lo tiene. Acá hay un problema de voluntad política más que nada, no sé si se están midiendo poderes.
He tenido la oportunidad de conversar con pobladores de Cajamarca y ellos tienen la idea de que el presidente Humala debe cumplir lo prometido: no más minería en Cajamarca.
¿Sería una gran pérdida para el Perú si Conga no sale?
Creo que sí, porque el Estado no tiene capacidad de inversión. Veo de carácter político puesto que no hay criterios muy claros de por qué no debe ir Conga. Están hablando de que van a secar una laguna, pero la empresa minera piensa desarrollar dos lagunas, artificiales por supuesto, pero parece que eso no es el entendimiento claro.
¿Entonces el impacto del que se habla es controlable?
Controlable y mitigable. En el caso de Conga, si bien usarán cianuro para extraer el oro, este material deja de ser tóxico porque se cambia el valor de PH, se cambia su estructura química y no es tóxico. Se puede hacer porque el cianuro es un compuesto con carbono y nitrógeno, y el nitrógeno puede servir como fertilizante si queremos.
¿Qué consecuencias traería que no se viabilice el proyecto?
Afectaría a la zona (a nivel económico) porque estas industrias mineras grandes mueven una serie de services, empresas que fabrican piezas, herramientas, empresas transportistas, etc. La inversión de la empresa es de 4000 millones de dólares pero lo que se mueve alrededor puede multiplicarse dos o tres veces.
Pensando en otro aspecto, puede entrar el minero informal porque saben que existe oro. Al informal poco o nada le importa el medio ambiente. En Tambogrande ocurrió algo similar, dijeron que con la minería no iban a haber limones y qué ha pasado, entraron los mineros informales con una actividad mucho más dañina y mucho más extractiva. Hay que prever eso, no vayan a existir intereses ocultos detrás de todo esto, con grupos de gente que quiere hacer minería informal.
¿Eso no se puede regular con la ley contra la minería ilegal?
Es difícil hacerla funcionar. Tendríamos que poner un cuartel del ejército para que mueva a esa gente, tener un cuartel permanente en Madre de Dios, por ejemplo.
Después de muchos años el Estado se ha dado cuenta que Madre de Dios dejó de ser selva, ahora es un enorme lodazal. Han desplazado poblaciones, zonas agrícolas, han tumbado todos los árboles que han encontrado en el camino.
¿A qué se deben estas movilizaciones contra Conga?
Es una movilización política y un ideal respecto a que la agricultura es importante para todos. Ciertamente lo es para la zona que vive por allí, pero creo que bien orientados o mejor capacitados, podrían entender.
No hay un punto de equilibrio, si lo hubiera sería factible. Hay dos posiciones extremas. Si va, obviamente el problema va a ser secar una laguna. Otra cosa es que previamente la empresa represe dos lagunas y mostrarle a la gente que el agua que se pierde la tienen represada allí. Lógicamente la empresa minera no va a invertir en algo que de repente no sale.
Como son empresas tan grandes, ellos mueven sus capitales donde les sea más fácil invertir. En países en conflicto político-social no invierten. Si han venido al Perú es porque ha habido estabilidad estos últimos años. Para Conga es simplemente llevarse su capital y no invertir más. Posiblemente tendrá en mira otros países.
Pero Roque Benavides aseguró que pase lo que pase igual seguirán invirtiendo en Perú.
Pero hay minas que ya están en plan de cierre. Por ejemplo, Pierina (yacimiento de Barrick), eso empieza a afectar.
¿Cree que la Ley de Consulta Previa evitará conflictos futuros?
Podría funcionar siempre y cuando exista la gente adecuadamente preparada, con el mínimo necesario de poderse entender, sin dejar llevarse por el hígado, sino por la razón.
Lamentablemente siempre ha habido explotación y todavía no nos sacudimos, seguimos siendo un país colonial y seguimos viendo al Gobierno como el papá que te debe dar de todo. Para mucha gente es fácil estirar la mano, pedir, pero también hay que poner lo suyo, es una desventaja que tenemos nosotros respecto a países del sudeste asiático como Japón.
¿Cómo cambiar esta forma de pensar?
Tenemos que formar otras generaciones con otra mentalidad. Eso puede tardar años, décadas o siglos. La mentalidad no cambia de la noche a la mañana porque hay que ir creando, formando nuevas generaciones de gente con otros criterios. Hemos mejorado, pero en ciertas zonas todavía no, sino no habría tantos conflictos sociales latentes.
También hay un problema de inversión del dinero que genera la minería.
Se invierte en cosas superfluas, hacen clubs sociales, campestres y la población se la pasa trabajando desde que sale el sol hasta que se oculta, ¿qué oportunidad tienen de usar eso?
El ofrecimiento a la gente debe ser en algo concreto, como canales de regadíos, agua, luz, desagüe, esos son bienes tangibles.
Con mayor razón aquellas regiones que tienen canon minero o petrolero que tienen recursos, pero tampoco hay capacidad de gasto.
¿Existe algún país minero modelo?
No hay. En otros países los conflictos son menos generalizados porque las empresas mineras están en zonas agrestes como Canadá, Alaska o Australia. Sus zonas mineras están muy alejadas de las poblaciones.
En Perú nuestra zona de mineralización está en la cordillera que tiene población a ambos lados y en ambos lados se afecta. Si la minería afectara el Valle del Mantaro, Lima se muere de hambre. Esa es nuestra desventaja.
Entonces los minerales son nuestra bendición y nuestra perdición.
Es verdad. Si lo analizamos desde ese punto de vista, sí. Cerro de Pasco era el boom en una época con la Cerro de Pasco Corporation, el resultado es que no tienen agua, la ciudad ya se movió una vez, ahora seguirán moviéndola y quizá la terminarán de desaparecer a futuro.
Antes no había una preocupación por el ambiente, todo esto se está tomando en cuenta recién.
Sí, desde finales de la década pasada, cuando ya los países se estaban viendo afectados por los serios impactos ambientales. Su primer problema ha sido agua, en Europa, por ejemplo. Los franceses ya no tenían agua potable, los alemanes igual, Japón tuvo sus problemas particulares en la población costeña de Minamata donde hubo contaminación de mercurio. Felizmente todos estos países empezaron a mitigar a tiempo. Igual pasó en China, hay zonas en que la contaminación era tal, que uno encontraba contenido de plomo y arsénico en el pelo. El otro país que poco o nada le importa es Estados Unidos.
Los metales pesados son los más contaminantes y son los que perduran en el organismo, se acumulan en el hueso, en órganos importantes como el riñón o hígado.
El concentrado es un polvo muy fino producto de una molienda y son transportados con cierto grado de humedad para no levantar polvo, pero se pierde igual porque algo sale del camión en que viene, algo se va al piso y se lo lleva el viento, y eso lo absorbe la persona.
Ahora algunos depósitos están siendo manejados en ambientes cerrados para evitar la contaminación.
¿Qué postura debemos tomar frente al tema Conga?
Nuestro país no tiene muchos recursos económicos y los pocos que tiene son destinados al ámbito social. Si queremos seguir creciendo, debemos permitir el ingreso de capitales. Lógicamente el Estado está en la obligación de controlar, de normar estos ingresos. Lo que tenemos que ver es no vernos afectados por ciertos manejos políticos, debemos ser más pensantes.
Es cierto que no hay minería sin riesgo, pero si esa minería es capaz de mitigar eso, sí es una minería saludable y hay que permitirla. Para ello, hay que estar informados para poder establecer criterios. (Por: Grace Gálvez)