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«Reafirmamos nuestra identidad como nikkeis y como peruanos»

El Día de la Amistad Peruano Japonesa simbolizó el homenaje al gestor de esta fecha, Orestes Rodríguez Campos, quien en el año 1989, en el primer periodo presidencial de Alan García, hizo realidad en Decreto Ley un día muy especial en memoria de los primeros 790 inmigrantes japoneses que llegaron al Perú el tres de abril de 1899.

El presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Abel Fukumoto, honró a Orestes con un diploma y una placa recordatoria, que le entregó a su esposa Elvira Kadota. A la ceremonia asistió el embajador del Japón, Masahiro Fukukawa.

En agradecimiento, Elvira Kadota reflexionó sobre el Día de la Amistad Peruano Japonesa. Cada una de sus palabras fueron sentidas y más de uno de los asistentes derramó lágrimas al saber cómo fue la inesperada partida de Orestes Rodríguez y su hijo Oscar Rodríguez.

«Indudablemente el Día de la Amistad Peruano Japonesa es un hermoso acontecimiento en el que reafirmamos nuestra identidad como nikkeis y como peruanos», manifestó Elvira Kadota en su mensaje en japonés y en castellano.
Dijo que el Perú es el bendito territorio que acogió a los inmigrantes japoneses, quienes lucharon apasionadamente y con gran emprendimiento labraron un porvenir para sus descendientes.

Marcó que fue oportuno ex¬pre¬sar su res¬peto y gratitud pro¬fun¬da a los issei, «cuyo grato tributo de su vasta y fértil experiencia devino un futuro promisorio».
Elvira Kadota explicó que por la significación del Día de la Amistad Peruano Japonesa no puede dejar de mencionar a quien fue su «amado esposo», el doctor Orestes Rodríguez, «des-tacado ministro de Estado y Senador de la República, quien imbuido de un gran cariño y admiración hacia la colectividad nikkei fue el gestor del Día de la Amistad Peruano Japonesa, a través de un Decreto Supremo firmado por el presidente Alan García, justamente el tres de abril de 1989, fecha de gran valor histórico».

Con incuestionable pesar recordó que poco después del nacimiento del Día de la Amistad Peruano Japonesa, Orestes Rodríguez y su hijo de 23 años, fueron salvajemente acribillados y dinamitados por la insania de Sendero Luminoso.
«Orestes, hombre probo, humilde y grande por su calidad humana, docente universitario muy amado por sus alumnos, siempre sirvió a los más necesitados con la ternura y paternalismo que le caracteriza. Político por naturaleza, siempre estuvo presente en los palpitantes problemas, producto del terrorismo que azotaba esa dura época», aseveró.

Elvira Kadota exteriorizó su gratitud al presidente de la APJ y al consejo directivo, por el valioso reconocimiento.

Enseguida, dos issei mayores, Kyoko Mitsumasu y Matsu Nakahodo, recibieron diplomas de homenaje de parte del embajador del Japón y del presidente de la APJ. Por motivos de salud no asistió la señora Mitsumasu y fue reemplazada por su hija Teresa Shimizu.

Asimismo, en representación de los issei, habló la señora Hirono Fukazawa.
La celebración del Día de la Amistad Peruano Japonesa finalizó con la presentación de la joven Shizuko Córac y Kiku Kobashigawa, talentosas intérpretes de la canción japonesa.