El presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Abel Fukumoto, nos habla sobre el Día de la Amistad Peruano Japonesa, la importancia de los antepasados y sobre los valores como ejes de la identidad nikkei.
¿Cuál es su consideración respecto al Día de la Amistad Peruano Japonesa?
Claramente es la fecha más importante para la colectividad nikkei peruana, porque es el día en que empieza nuestra historia. Todo empieza con la llegada del Sakura Maru el tres de abril de 1899. Con el transcurrir de los años la comunidad se ha desarrollado hasta convertirse en lo que es hoy en día: una comunidad pujante que está contribuyendo con el país.
En estos 113 años de presencia japonesa, ¿cuál considera que es el mayor legado?
Sin lugar a dudas es algo de lo que siempre hablamos pero no conocemos en su real magnitud. Lo sabemos pero no lo racionalizamos mucho. Son los valores. Puede parecer medio romántico o autobombo, pero si nos ponemos a pensar en los inmigrantes, vemos que nadie puede negar su humildad, su perseverancia y la ayuda mutua que dio origen al tanomoshi, y que hoy se ha convertido en las cooperativas de ahorro y crédito que tienen liderazgo en el país.
Nadie puede dudar de la dignidad de los inmigrantes, que en su momento más duro con la II Guerra Mundial no hubo una señal de queja, sino que lo afrontaron de forma estoica. Todo esto nos lo enseñaron silenciosamente, sin ningún afán de darnos lecciones, sino que era parte de su vida.
Un claro ejemplo de estos valores los vimos en el contexto del terremoto.
Sí, se vio reflejado en Japón y en Perú. En Japón, porque todos vimos esas imágenes conmovedoras de personas que respetaban mucho al prójimo, no hubo quejas, saqueos, desmanes y hubo mucho orden porque sabían que los demás también necesitaban ayuda. En el Perú también se vio reflejado porque hubo mucha solidaridad. Nosotros sabíamos que la comunidad nikkei se iba a manifestar, pero entendiendo que la situación económica no es boyante, nos dio una enorme alegría saber que hasta los niños de los colegios y la gente más humilde quiso aportar algo. Hubo mucha solidaridad. Creo que esto fue una muestra de identidad, porque la gente se identificó con el sufrimiento de este pueblo y vieron en las víctimas a nuestros padres y abuelos. Nos dimos cuenta que éramos parte de esto.
El tres de abril es un merecido homenaje a los pioneros, pero ¿qué queda para las nuevas generaciones?
Las futuras generaciones, sabiendo lo que significa esta fecha, van a entender su identidad. Yo creo que el concepto de la inmigración ayuda mucho a la identidad nikkei, esto nos sirve para sentirnos parte de un grupo que está haciendo mucho por el país con una manera particular, que es valorando nuestras raíces japonesas. Esto lo vamos a ver cuando estemos en la cuarta, quinta o décima generación. Esta historia nos hará recordar que venimos de un inmigrante japonés, con todo lo que esto significa.
¿Qué deben considerar los nikkeis hoy en día?
Estamos viviendo la generación nisei y sansei, y tenemos la responsabilidad de no dejar que la historia se pierda porque todavía tenemos acceso a la historia que son los inmigrantes. Las futuras generaciones ya no van a gozar de esto, entonces es una responsabilidad de la comunidad preservarla.
¿El concepto de identidad nikkei ha ido cambiando con los años?
El mejor ejemplo de la corriente nikkei está en la gastronomía. Jóvenes que no han perdido su raíz japonesa, la han transmitido a la gastronomía, la han fusionado y dado a conocer con gran calidad. Lo pudieron hacer más o menos, pero lo han hecho por todo lo alto y son los jóvenes que han liderado este movimiento de difundir lo japonés, adaptándose al mundo moderno.
¿Cuál es el rol de APJ como entidad matriz?
La colectividad nikkei busca el desarrollo del Perú porque somos peruanos y nos hemos educado acá. Nuestra misión es que manteniendo nuestra identidad nos integremos al país, practicando los valores y fortaleciéndonos constantemente. El rol de la APJ es guiar a la colectividad en el camino de este fortalecimiento, es guiar y alinear los esfuerzos para que todos apunten a un mismo fin y motivar e incentivar constantemente para que no pierdan el ánimo.
¿Cuál es su opinión sobre el excelente momento de las relaciones Perú-Japón?
Yo creo que hay que reconocer que el presidente García tuvo un rol importantísimo, él cambió el rumbo de las relaciones desde el punto de vista peruano, se acercó mucho a Japón y también el embajador Shuichiro Megata, que en su momento fue la contraparte japonesa. Trabajaron muy unidos en este tema. Ahora con el presidente Humala se está continuando muy bien, él ha demostrado que quiere a la colectividad nikkei, no en vano estudió en el colegio La Unión y tiene muchos amigos nikkeis. Sin hablar de política, respetamos mucho al presidente Humala por su afinidad con la colectividad.
¿Cuál es su mensaje por el Día de la Amistad Peruano Japonesa?
A la comunidad nikkei le digo que hay que aprovechar cada momento para recordar la historia de la inmigración, que es el símbolo del inicio de esta historia, es el eslabón que une al Perú y Japón, un eslabón racional y emocional. Podemos discrepar en muchas cosas, pero en lo que siempre estamos de acuerdo es que valoramos y nos emocionamos con el issei, que es el símbolo de que no podemos perder en el futuro. Por eso esta fecha es tan importante, porque es algo que nos pertenece y tiene un gran valor. (Por: Alejandro Yoshioka)