A través del Centro de Estudios de Prevención de Desastres (Predes) el ingeniero José Sato Onuma viene realizando una importante labor para ayudar a las poblaciones en riesgo. Así se ofrece un trabajo de educación, información y ayuda técnica para conocer los riesgos y saber actuar ante la fuerza de la naturaleza.
Sato Onuma, actual presidente de Predes, refirió que la política de prevención de desastres del Estado tiene un enfoque positivo, puesto que ya no se centra en la respuesta ante un desastre. El nuevo enfoque parte en lo que debemos hacer antes de que ocurra el desastre, es decir «trabajar en la prevención, mitigación y reducción de riesgos y prever cómo haremos la reconstrucción una vez que ocurre el desastre», señala.
Asimismo añade «estamos con mucha expectativa de que el Sinager (Sistema Nacional de Gestión de Riesgos) ayude de mejor manera a las personas y a las inversiones presentes y futuras».
Lima más vulnerable
El crecimiento rápido e informal de Lima ha ocasionado que en gran medida la vulnerabilidad de la capital sea cada vez mayor. Así de acuerdo a un estudio realizado por Predes tomando los datos del censo del 2007 y asumiendo un probable sismo de 8 grados son pocos los distritos que quedan bien parados.
Así la mayoría de distritos de la periferia sufriría un impacto muy alto.
«La vulnerabilidad de hace treinta años se ha mantenido y lo que es peor, han aumentado las vulnerabilidades con el crecimiento de la ciudad. Ello debido a las construcciones en zonas que no son favorables para edificaciones, como los suelos arenosos y la ocupación de las laderas de los cerros con pendientes muy pronunciadas, la ocupación de zonas inundables por tsunami, entonces en los últimos años en vez de disminuir la vulnerabilidad ha aumentado».
Es así que Sato recomendó que si bien las obras de mitigación pueden ser muy costosas para muchas personas lo que sí se puede hacer y a un costo ínfimo es estar preparados para responder a un desastre. «Hacer labores de mitigación, por ejemplo reforzar estructuras es muy costoso, entonces lo que podemos hacer con un costo muy bajo es hacer los preparativos para responder a un desastre. Trabajar con las poblaciones más vulnerables para que sean conscientes al riesgo al que están expuestos y sepan lo que tienen que hacer en caso de que su vivienda colapse, saber la ruta de escape más conveniente, si hay zonas seguras para que sepan en donde resguardarse y posteriormente reunirse y saber así quiénes podrían estar en peligro y actuar las brigadas de búsqueda y rescate».
Y es que la organización de los vecindarios es importante, pues son ellos mismos los que tendrán que actuar primero tras el desastre. «En Japón, en Chile, en Haití o en Ica no hubo una ayuda inmediata, entonces hay que tener consciencia de eso y saber que todos debemos actuar inmediatamente sin esperar ayuda», por ello es importante tener el conocimiento necesario.
Ejemplo japonés
Japón, una de las potencias económicas del mundo se vio afectado el año pasado por el terremoto y tsunami. Sus previciones no contemplaron una desgracia de tamaña magnitud. A ello Sato mencionó que la actitud del japonés fue importante desde el primer momento, un comportamiento íntegro de ayuda y colaboración con los más necesitados y el espíritu fuerte para reponerse a la adversidad.
Predes
«Predes es una ONG que se crea en el año 1983, el 1 de abril, en un momento en que estábamos sufriendo las consecuencias del Fenómeno del Niño y las tres personas que lo fundamos veníamos trabajando desde el año anterior en un proyecto de protección sísmica en Lima Metropolitana. Es decir, un proyecto que se genera con motivo de que se había hecho una predicción de un posible gran sismo en la capital. Entonces, viendo la necesidad de tener un enfoque diferente ante los desastres, no solo ver lo construido por el hombre, sino que ver el trasfondo social, vimos que era necesario trazar una línea de trabajo en donde se tuviera en cuenta las reales necesidades de la población y de las comunidades en riesgo», sostiene Sato sobre los inicios de Predes.
La ONG inicia su labor en el año 83 en la cuenca del río Rímac, en el área de Chosica donde hubo muchos daños por los huaycos. Ahí se inicia el trabajo con una aproximación a la comunidad.
«El trabajo desde un inicio fue de lograr la participación de la misma comunidad en actividades de prevención, preparativos y respuesta ante desastres», sostuvo.
Tras iniciar la labor en Lima el trabajo se fue ampliando a otras zonas vulnerables como Piura, San Martín, Cusco, Junín, Puno, Arequipa, Moquegua e Ica.
«Nuestro trabajo empezó con un enfoque de trabajo con las comunidades, pero poco a poco lo hemos ido ampliando con los gobiernos locales y recientemente a nivel de gobierno regional, como el caso de Cusco», refirió.
«Hemos trabajado desde estudios de riesgo, planes de emergencia, planes de contingencia específicos para desastres como terremotos, inundaciones, etc; y planes integrales de gestión de riesgos de desastres de diferente índole también», añadió.
Proyecto en SJM
Predes acaba de presentar el proyecto «Preparación para la respuesta a terremoto en el distrito de San Juan de Miraflores» en una iniciativa financiada por OXFAM.
El trabajo entre agosto del 2010 y enero del 2012 se realizó en la zona de Nueva Rinconada, una zona de alta vulnerabilidad.
Así se promovió la participación de la población, especialmente de los jóvenes, mujeres organizadas y de los funcionarios municipales, de sectores públicos y organismos de cooperación nacional e internacional.
El plan contempla acciones de prevención y/o preparación, y la elaboración de planes de contingencia. Asimismo se hizo énfasis en la recuperación del agua, saneamiento e higiene después del desastre.
Perfil
José Sato Onuma es arquitecto egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería, luego realizó estudios de maestría gracias a la beca del Ministerio de Educación del Japón en la Universidad de Waseda en Tokio. Además hizo su doctorado en la Universidad de Tsukuba, Japón.
Trabajó por siete años en el CISMID de la UNI y fue consultor en la Embajada de Japón en los programas APC y desde hace tres años es presidente de Predes.