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Fukumoto asume presidencia de APJ

Abel Fukumoto Sato asumió la presidencia de la APJ 2012-2013. Juramentó ante el presidente del comité electoral Alberto Tomioka, para luego tomar juramento al  Consejo Directivo.

Sucede en el cargo a Luis Huemura, a quien felicitó por su gestión exitosa y le agradeció  haberle permitido apoyarlo como su vicepresidente.

Reflexionó con franqueza que el cargo que asume lo ha recibido con humildad, gratitud, entusiasmo y expectativa.

Con humildad, «porque soy consciente de sus limitaciones, pero tengo la tranquilidad y confianza de contar con un gran equipo compuesto por directivos experimentados y serviciales que han demostrado su valioso aporte a la institución, y por otro lado, con la inyección de nuevos talentos, que destacan en sus respectivos campos de acción y están deseosos de colaborar con nuestra misión».

Con gratitud, «por la confianza puesta en mí por los asociados y amigos, sabiendo que voy a contar con su apoyo también».

Con entusiasmo y expectativas, «porque la labor de la APJ es valiosa y gratificante, y trabajar por ella y para ella amerita cualquier esfuerzo, incluyendo la comprensión de la familia por las largas horas que gustosamente dedicaré a esta labor. Mi agradecimiento por este apoyo a mi esposa Hilda y a mi hija Melissa Keiko que ha venido desde México para acompañarme esta noche», declaró.

Fukumoto no considera llegar a la presidencia como el premio a algún mérito o la culminación de una trayectoria, sino como el comienzo de una mayor responsabilidad para que «nuestra comunidad pueda escalar exitosamente un peldaño más en el camino que conduce a un lugar cuyo valor amerita el viaje: el logro de la significativa contribución de la comunidad nikkei al desarrollo de nuestro país, el Perú, que albergó a nuestros padres, donde nacimos y al que queremos y respetamos».

Anotó que ser peruano no es cuestión de raza o herencia, sino es una cuestión de corazón y mente, y finalmente una cuestión de espíritu. Somos parte de la rica diversidad étnica y cultural del Perú y debemos apuntar a ser un modelo de ello.

«Nosotros lo hacemos cuidando el pedazo de cancha, que como peruanos descendientes de japoneses nos corresponde, manteniento nuestra identidad nikkei, sin olvidar la práctica de los valores que los inmigrantes nos enseñaron con el ejemplo: el respeto, la honradez, la modestia, la perseverancia, la austeridad, la armonía, la ayuda mutua, etre otros», sostuvo.

Uno de los logros de Luis Huemura
Base de datos en forma de árbol genealógico
Exactamente después de 365 días, Luis Huemura Yoshimoto le entregó a Abel Fukumoto la presidencia de la Asociación Peruano Japonesa (APJ), en una concurrida ceremonia con la presencia del ministro consejero y cónsul general Yasushi Imai.

Huemura explicó que los principios que enmarcaron su desempeño en la APJ fueron promover el fortalecimiento de la comunidad nikkei para contribuir con el desarrollo del país, reforzar la identidad de los nikkeis y apoyar a los jóvenes, trabajando en equipo y buscando la mayor eficiencia institucional.

Asimismo, detalló los logros con el apoyo del Consejo Directivo. «En un primer eje enfocado en la comunidad nikkei avanzamos en la elaboración de la base de datos en forma de árbol genealógico, y reactivamos las caravanas de la amistad en provincias e iniciamos el proyecto de promover la enseñanza de manifestaciones culturales japonesas a nivel escolar».

El segundo eje ha sido cumplir cada vez mejor los fines institucionales, en donde se buscó ampliar la oferta asistencial en beneficio de la comunidad nikkei y consolidar el trabajo de mejorar la enseñanza del idioma japonés y promover la cultura japonesa a nivel de la comunidad en general. Acentuó  el apoyo de la embajada del Japón.

En el tercer eje, según indicó, la APJ se enfocó en el tema administrativo, logrando eficiencias y mejoras en las áreas de administración corporativa y de control financiero.

«Por último, en un cuarto eje, nos enfocamos en terminar nuestros proyectos de mejorar en infraestructura, en donde destaca la culminación e inauguración de la tercera etapa de la Clínica Centenario, realizada gracias al apoyo de The Nippon Foundation», subrayó.

Luis Huemura citó que en la tercera etapa de la Clínica Centenario, el entonces presidente Alan García ofreció un perdón histórico a la comunidad nipona por las violaciones de derechos humanos que se cometieron en su contra en 1941.

En otro momento, dijo que su período, sin duda, fue marcado al inicio de su gestión por el terremoto del 11 de marzo, «luego del cual nos trazamos el objetivo de liderar a la comunidad nikkei en una gran campaña de solidaridad con el pueblo del Japón».

Concluyó su intervención con el profundo reconocimiento y respeto a los kooreishas y mayores por todo lo que aprendió de ellos. La emotiva gratitud por el apoyo incondicional fue para su mamá, su esposa, sus hijos, su suegra y la familia en general.