Por: Ing. Julio Kuroiwa (*)
Hoy se cumple un año del terremoto y tsunami de Tohoku 2011, Mw 9.0, el más violento que haya sufrido el Japón en los últimos siglos.Es una buena ocasión para expresar nuestra solidaridad y condolencias por la pérdida de 20 000 vidas, la mayoría causada por el tsunami que generó el sismo. Lo es también para dar a conocer cómo la alta tecnología japonesa en Ingeniería Sísmica ha beneficiado al Perú, pues nos ha permitido avanzar considerablemente en seguridad física frente a terremotos destructivos.
El Japón está amenazado por la interacción de cuatro placas tectónicas, y es uno de los tramos del Círculo Circumpacífico con mayor actividad sísmica del mundo, que comparte con Chile e Indonesia. El Perú también tiene una alta sismicidad. Ante esta situación, el Japón ha desarrollado una avanzada tecnología para reducir las pérdidas humanas y materiales que generan los fenómenos naturales intensos, focalizado en terremotos y tsunamis.
Bajo este contexto, el Japón ha hecho un gran esfuerzo en compartir los resultados de sus investigaciones y experiencia, en especial con los países en vías de desarrollo, ubicados en regiones sísmicas para reducir el número de víctimas mortales y cuantiosas pérdidas materiales que generan los sismos.
El Perú, después del terremoto de 1970, recibió la generosa ayuda del Gobierno del Japón, que envió una Misión Científica, del más alto nivel, presidida por el Dr. Ryohei Morimoto, para entonces director del Instituto de Investigaciones Sísmicas de la Universidad de Tokio, y conformado por los profesores e investigadores de mayor prestigio de esa institución y del Ministerio de Construcción del Japón. Ellos trabajaron intensamente durante cuatro meses. Así se inició en el Perú el desarrollo de los estudios de microzonificación multiamenaza, que se sintetizan en el mapa de peligros, herramienta de suma utilidad para la expansión y densificación de ciudades hacia zonas con peligro medio y bajo. Ello ha permitido al Perú un notable avance en este campo, habiendo recibido el Indeci el primer premio Ciudadanos al Día (CAD), por el Programa Ciudades Sostenibles que desarrolla con el apoyo del PNUD. Este programa se centra en el primer atributo de una ciudad sostenible, que es su seguridad física.
Los resultados de los trabajos efectuados en el Perú han recibido amplio reconocimiento internacional. Por ejemplo, es el único trabajo de las Américas incluido en la publicación auspiciada por el Ministerio de Educación del Gobierno de Japón: Hiperbase de Datos para la Reducción de Desastres. Las NN. UU. han nombrado a un peruano miembro del Panel Internacional para promover el Programa Ciudades Resilientes en América Latina y El Caribe.
En la actualidad, la Albañilería Confinada es considerara como uno de los sistemas de construcción de viviendas más eficientes para resistir sismos, es económico y es de fácil aplicación, pues la construcción con ladrillos se aplica en casi todo el mundo. Después del terremoto de Áncash de 1970 que dejó 67 000 víctimas pasando a la historia como el evento más mortífero de las Américas del Siglo XX, se desarrolló en Chimbote la Albañilería Confinada. Para lo cual se trajo del Japón el concepto de densidad de muros, así como también la efectividad de pequeños muros de concreto armado que, introducidos en la dirección flexible de las casas de ladrillos, permiten compensar la baja densidad de muros en la dirección paralela a la fachada incrementando sustancialmente su resistencia sísmica.
Se estudiaron en detalle 3500 viviendas, de las cuales se desarrollaron proyectos de reparación y reforzamiento de 2500 casas, cuyos expedientes fueron entregados sin costo alguno a las familias damnificadas. Allí, en el campo, se aprendió que las columnas de refuerzo unidas firmemente a las vigas de amarre (vigas chatas de techo), conforman un sistema espacial continuo, que le dan alta resistencia a las viviendas de ladrillo. Este es un ejemplo de desarrollo tecnológico, coordinando lo aprendido en teoría en Japón, a lo que se añadieron las lecciones de campo que en Chimbote, nos dió la propia naturaleza.
En una sesión especial realizada durante la décimo cuarta Conferencia Mundial de Ingeniería Sísmica en Beijing, China, en octubre del 2008, se llegó a la conclusión que la albañilería confinada es una de las técnicas más eficientes,económicas, seguras para resistir sismos y de fácil aplicación y se acordó difundirla a nivel internacional, en los países ubicados en regiones sísmicas.
A partir de mediados de los años 70 se comenzó a difundir la Albañilería Confinada en el curso de Ingeniería Antisísmica basado esencialmente en cursos dictados en el Instituto de Sismología e Ingeniería Sísmica del Japón (IISEE). Ello ha permitido que ciento de miles puedan ahora, residir en casas seguras contra terremotos.
Continuando con la cooperación de Japón que por décadas ha brindado generosamente al Perú, en la actualidad el Ing. Erick Mas está terminando su doctorado en protección sobre tsunamis en la Universidad de Tohoku, en Sendai, bajo la asesoría del Prof. Fumihiko Imamura. Por su parte, el Ing. Johnny Condori, en la actualidad está concluyendo su tesis de maestría en la UNI.
Cabe mencionar que los ingenieros Mas y Condori están desarrollando edificios de concreto armado que sean capaces de resistir sismos intensos y tsunamis. Ello es muy necesario en la parte antigua del Callao, para reemplazar las muy vulnerables viviendas de adobe y quincha, debilitadas por acción de pasados sismos y construidos en zona de inundación severa por tsunamis.
El control de deformaciones laterales para reducir daños en edificios de concreto armado fue ya aplicado por el Dr. Toshi Naito –conocido porque diseño la Torre de Tokio– en edificios que diseñó a inicios de los años 20 y resistieron sin daño alguno el gran terremoto de Tokio y Yokohama de 1923, como el Banco de Japón y el Teatro Kabuki.
Ese principio también fue aplicado en la Norma Sismorresistente NTE 0.30 aprobada en 1997 por el Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento. Colegios diseñados con dicha ley no sufrieron daños en el terremoto de Arequipa del 2001, ni en el terremoto de la Región Ica del 2007.
(*) Profesor emérito Universidad Nacional de Ingeniería.