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A un año del Gran Terremoto del Este del Japón

En los próximos días se cumplirá un año desde el Gran Terremoto del Este del Japón. Entre las cerca de 20 mil víctimas, hubo también extranjeros. Al mismo tiempo que rogamos por el descanso de todas ellas, expresamos nuestros sentimientos de solidaridad y condolencias a sus deudos.

Después del terremoto, más de 160 países y regiones, así como más de 40 organismos internacionales enviaron su cálida ayuda al Japón. Por esto, deseo renovar nuestro agradecimiento en representación del pueblo japonés. Enseguida, deseo referirme a la situación actual y a los esfuerzos que se harán como medidas para la reconstrucción del Japón después del terremoto.

Reconstrucción de las zonas asoladas por el terremoto
Tanto la infraestructura como la economía de las zonas asoladas por el terremoto se están recobrando con firmeza. La cadena de suministro de la industria de la producción se ha restaurado por completo. La industria minera también se está recobrando a niveles que superan a los niveles anteriores al terremoto. Más del 80% de gobiernos locales que sufrieron por el terremoto han establecido el «Plan de restauración», lo que incluye un ambicioso plan orientado a ofrecer un «Modelo mundial» que tenga base en la introducción de energías renovables o la atención médica avanzada. De manera concreta, deseo que se haga patente la demanda de reconstrucción.

El Gobierno y los partidos de oposición han planeado confuntamente estrategias generales y las están llevando a la práctica. A fines del año pasado, se concretó el «Sistema especial de reconstrucción», y se ha iniciado la ejecución de medidas especiales como la reducción o exención de impuestos durante los próximos cinco años para las nuevas empresas. También se ha establecido el impuesto extraordinario que permita cubrir los fondos para la reconstrucción. Asimismo se ha creado la Oficina para la Reconstrucción, como un organismo que proveerá el máximo apoyo en los trabajos en las zonas afectadas.

Seguridad alimentaria y control de la salud
Aunque a finales del año pasado se declaró al estado de parada fría del reactor nuclear de la central Fukushima Uno, la lucha contra el accidente nuclear continúa hasta que se desmantelen los reactores. Temas como la seguridad alimentaria y el control de la salud de los habitantes que viven en las cercanías tienen prioridad en los esfuerzos que se realizan. Inmediatamente después del terremoto, se reforzó aún más el monitoreo de los alimentos. Está previsto que desde abril del presente año entre en vigor un nuevo valor referencial más estricto aún, en relación con el material radiactivo presente en los alimentos.

Se invertirá de fondos públicos más de un billón de yenes para la descontaminación de las zonas aledañas a la central nuclear, y luego de una revisión de parte del área de acceso limitado, en lo posible en el mes de abril se planeará el retorno de los habitantes a sus hogares.

En cualquier caso, a excepción de una parte de la zona controlada, se ha retornado a la cotidianeidad anterior al terremoto en la mayoría de las zonas. Es nuestro deseo que visiten el Japón con toda tranquilidad, sea para trabajar, para hacer turismo o para estudiar. De igual forma, serán muy bienvenidas las inversiones extranjeras que serán «socios de la reconstrucción» en las zonas afectadas por el terremoto.

Como base obligatoria, se proporcionará información precisa y oportuna a todos los países. Subsistiendo de parte de otros países controles para la importación o para viajes, solicitamos que, guiados en bases científicas, se reconsideren dichos controles de acuerdo con la situación más actual y se tomen con moderación.

Contribución con la comunidad internacional
Para corresponder la ayuda recibida de la comunidad internacional tras el terremoto, el Japón desea continuar contribuyendo activamente con el mundo, sin ninguna introversión, con miras a la seguridad humana y a un continuo crecimiento económico mundial, por medio de la Organización de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas (PKO, por sus siglas en inglés) o la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD).

En particular, para el Japón compartir con la comunidad internacional los conocimientos y las lecciones obtenidas tras el terremoto es un importante deber respecto a la Historia. Deseamos aportar a la comunidad internacional, teniendo como centro la mejora de la seguridad nuclear y la prevención de desastres, y planeando la emisión de información con iniciativa propia.

Yoshihiko Noda
Primer Ministro del Japón