«Apu Machu Picchu, dame la oportunidad de hacer llegar y compartir mis sentimientos de respeto y orgullo. Tu presencia entre montañas, bosques, ríos y piedras alberga la esencia de la creación. Una arquitectura digna de admiración, un lugar sacro religioso, una mágica armonía de flora y fauna», expresó bellamente el célebre fotógrafo Rolando Nakamine Pedraza, respecto a este escenario que captó grandiosamente.
De padre de origen japonés y madre cusqueña, don Rolando realizó sus estudios en la ciudad del Cusco, lo que le permitió integrarse e identificarse con la cultura andina, así como inclinarse por el arte y la pintura.
Estudió Ingeniería Electrónica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se inició laboralmente en Panasonic del Perú. Posteriormente ingresó a Samtronics, importadora de la marca Samsung, lo que le permitió viajar por todo el Perú y diferentes países del mundo, logrando una visión amplia de las distintas realidades y costumbres.
Sin embargo, su obra más grande y la que lo llevó a la fama fue «Apu Machu Picchu: Visiones del Santuario en 3D», presentada por el Centro Cultural Peruano Japonés, cuyas fotos abundan en internet y tienen muchos comentarios de admiración.
Sobre dicha experiencia, escribió: «A cada paso aprendí que hay mucho que descubrir en Machu Picchu, mis sentidos se agudizan. Sentir el sonido de la bruma del amanecer que se eleva entre las montañas, la sensación de mi piel al rocío de la mañana, mis ojos en éxtasis frente al paisaje vibrante que se recicla cada segundo, el multicolor de tus flores, el aroma de tu verdor selvático… Estamos en el Santuario de Machu Picchu, un lugar místico, un centro energético, un misterio».
El 3 de marzo se celebrará una misa en su honor, tras cumplirse dos meses de su partida.