El sábado 18 anclará en el puerto del Callao el Peace Boat (Barco de la Paz) trayendo su mensaje de paz y amistad.
Perú está incluido en el itinerario del viaje global 75 del Peace Boat, que zarpó de Yokohama el pasado 24 de enero. En Lima los viajeros cumplirán una serie de actividades y visitas turísticas.
El Peace Boat hará un recorrido de más de tres meses en los que llegarán a diferentes puertos de América, Europa, África y Asia, llegando nuevamente a Yokohama el 3 de mayo.
El Peace Boat esta vez viene con un mensaje por un «Mundo Libre de Armas Nucleares», lo que denominan el proyecto Hibakusha, en el que llegan a los distintos puertos víctimas de las bombas atómicas que arrasaron con Hiroshima y Nagasaki. A través de la experiencia de los sobrevivientes se espera crear conciencia de la importancia de un mundo sin armas.
PEACE BOAT
Realiza sus actividades principales a través de un barco de pasajeros que navega por el mundo en viajes educativos por la paz. Cada año suelen organizarse tres viajes alrededor del mundo y un crucero regional en Asia.
Los viajes globales con una duración promedio de tres meses, cuentan con la participación de aproximadamente 800 personas y visitan entre 15 y 20 países.
El barco, como un espacio neutral que no conoce fronteras, se convierte en una comunidad flotante por la paz. Esta atmósfera estimula la convivencia y facilita el diálogo directo entre todos los que están a bordo, y entre los participantes y las personas de los puertos que visitamos.
VIDA A BORDO
En cada uno de los viajes con la participación de aproximadamente 50 educadores invitados de diferentes nacionalidades, el Peace Boat organiza una variedad de actividades educativas, incluyendo talleres y charlas de educación para la paz, clases de idiomas y programas culturales. Los temas de estas actividades combinan las áreas de trabajo del Barco de la Paz con temas actuales de los países que se visitan. Además, se incentiva a todos los participantes para que contribuyan a los programas, lo que resulta en una agenda que supera las cien actividades diarias, que van desde conferencias especializadas en temáticas globales hasta clases de salsa, pasando por cursos de conversación en árabe, festivales musicales, proyección de documentales o partidos de fútbol en la cubierta.