La inflación de enero habría sido negativa en alrededor de 0.10 por ciento, registrando así la tasa más baja en 15 meses (desde octubre del 2010) y que está muy por debajo del 0.39 por ciento reportado en enero del 2011, afirmó hoy el banco Scotiabank.
El analista del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, Mario Guerrero, señaló que con este resultado la trayectoria anual de la inflación mostraría un punto de inflexión y pasaría de 4.7 por ciento, obtenido al cierre del 2011, a 4.2 por ciento en los últimos 12 meses terminados en enero.
“El descenso de la inflación en enero era previsible. La inflación relativamente alta de los últimos meses obedecía a factores de oferta y era de carácter transitorio”, indicó en el Reporte Semanal del banco.
Agregó que el comportamiento de la inflación en enero es particularmente importante porque confirma la reversión de la trayectoria de inflación esperada por el Banco Central de Reserva (BCR) y por los agentes económicos.
“Nuestros cálculos iniciales apuntaban a una inflación baja en enero, aunque durante la última quincena los precios de los productos avícolas en particular habrían seguido descendiendo llevando a la variación del Indice de Precios al Consumidor (IPC) a terreno negativo”, añadió.
Refirió que si bien hay factores puntuales que en particular han coincidido en la reversión de la trayectoria de la inflación (pollo, transporte y base estadística), aislando el comportamiento de los precios de los alimentos y transporte, la inflación de enero habría sido de 0.20 por ciento.
“La trayectoria descendente de la inflación anual debería continuar durante el primer trimestre, sólo considerando la base estadística más alta debido a la alta inflación en el primer trimestre del 2011”, añadió.
Aunque mencionó que el riesgo es que la velocidad del descenso no sea tan agresiva pues algunos precios podrían ofrecer resistencia hacia la baja, principalmente aquellos dependientes de factores climáticos o aquellos vinculados a insumos importados, lo que retrasaría su retorno hacia el rango objetivo del BCR.
“Nuestra proyección es que la inflación anual continúe descendiendo, aproximándose a tres por ciento hacia fines del 2012, nivel en el cual también se encuentran actualmente las expectativas de inflación. No obstante, nuestro sesgo para la inflación es al alza”, dijo.
Guerrero manifestó que el comportamiento de los precios en enero habría estado influido principalmente por el descenso de los precios avícolas y los vinculados al transporte.
Explicó que los precios de los productos avícolas descendieron significativamente, en casi un nuevo sol por kilogramo, una vez culminadas las fiestas de Navidad y de fin de año, impulsadas hacia la baja por una sobreproducción del ave.
Mientras que los precios vinculados al transporte habrían corregido hacia la baja en enero luego del alza estacional que registraron en diciembre, a lo que se agregaría el descenso de los precios de los combustibles a comienzos del mes.