Por: Mario Teves
El último martes, pasado el mediodía nos llegó la sorpresa de la irreparable partida de un buen periodista vinculado a la colectividad peruano japonesa por más de 30 años. Nos referimos a José Flores Flores, encargado del boletín de la Asociación Estadio La Unión.
Acostumbrado a buscar la noticia, para el semanario AELU, en esta oportunidad él fue protagonista de la «primicia» por su partida al encuentro del Señor Todopoderoso. Descanse en paz estimado José, buen periodista y mejor amigo.
Lo conocí en la década del 80 a través de Daniel Koyu Matayoshi, otro buen amigo que ya está al lado del Señor, habiéndose ya reencontrado ambos.
Un gran colaborador de la revista Imágenes que editaban algunos amigos de la colectividad peruano japonesa, entre ellos Francisco Yoshimoto, Ricardo Yasushi Higa, Víctor Nouchi y el mismo Koyu Mayayoshi, por mencionar.
Posteriormente Ricardo Mitsuya Higa, otro que nos tomó la delantera exactamenta hace un mes, me dio la responsabilidad de hacerme cargo de la parte deportiva, haciéndose más fuerte nuestra amistad, al igual que con Lucho Valderrama y Luis Mera (ambos de Prensa Nikkei).
Posteriormente se hizo cargo del Semanario AELU , cuando presidía la directiva el ingeniero Teodoro Tsuja y con el apoyo de Juan Shimabukuro, entre otros, que no dejó hasta su partida sin retorno.
En todos estos años fue creciendo la amistad como también fue apareciendo su don de gente que lo pintaba de cuerpo entero.
Fue tan responsable que hasta en sus días de descanso asistía a la cita que tenía para cualquier entrevista.
A pesar de encontrarse mal concurría a cubrir las noticias, sin importarle muchas veces su salud. Para él primero era cerrar la edición del semanario o buscar las entrevistas. Un profesional a carta cabal.
Muchas veces tuve la ocasión de ver su alegría cuando sus hermanos le regalaban sus cámaras fotográficas que me mostraba como un niño al que se le hace un regalo.
Él no era de servirse sólo, nos decía vamos a almorzar, o sírvete un jugo de naranja que era su preferido últimamente. Siempre quería compartir con los que nos encontrábamos en su entorno.
En cuanto a las fotos, siempre nos decía "no se preocupen yo les envío", y lo cumplía, porque todavía estábamos en el estadio y nos manifestaba "ya les envié, ya me retiro, desean algo más?".
Descansa en paz amigo y nuestro Señor te tenga en su Santa Gloria.