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Las niñas y la ceremonia del té

El chado, o camino del té, es parte de la maravillosa cultura tradicional del Japón. Su larga historia se remonta al siglo V cuando los monjes budistas trajeron el té de la China, siendo utilizado como medicina y asociado con la propagación del Budismo Zen, según detalla  la profesora Esther Shoji, maestra de la ceremonia del té y quien considera que es una necesidad transmitir a los niños los valores de la tradición japonesa, a través de la  ceremonia del té.

Indica que de este humilde origen, los maestros del té con Sen Rikyu (1552-1591) han desarrollado una estética que han impregnado la cultura japonesa.

Subraya cuáles son los aspectos útiles que pueden aprender las niñas, practicando la ceremonia del té.

"Sen Rikyu sintetiza los principios básicos del Chado con las siguientes características: Wa, Kei, Sei, y Jaku", subrayó.

Wa, es la armonía entre las personas, entre las personas y los utensilios del té y el modo en que éstos son utilizados.

Kei, que significa respeto, otorgado a todas las cosas y proviene de sentimientos sinceros de gratitud por su existencia.

Sei, representa pureza, que implica tanto la limpieza física como la espiritual.
Jaku, es tranquilidad o paz interior, que se logra con la realización de los tres primeros principios.

LA CEREMONIA DEL TÉ PARA LAS NIÑAS
Son muchas razones para que las niñas puedan disponer de unas útiles vacaciones veraniegas asistiendo a las clases de ceremonia de té, que se dictan en el Centro Peruano Japonés, por las profesoras de la Asociación Urasenke Tankokai del Perú.
Las maestras de chanoyu son Yoko Okuyama, Motoe Sato, Esther Shoji y Sumie Oshrio, y son ellas quienes difundirán entre las niñas lo ques la ceremonia del té y sus valores.