Nobuko Nakamatsu, de 91 años, nacida en la prefectura de Okinawa, Japón, reside en el Perú desde muy joven, en compañía de sus hijos. Prácticamente a partir de los 75 años tiene como actividad principal participar en el programa para la tercera edad Ryoichi Jinnai, de la Asociación Peruano Japonesa, que funciona de lunes a viernes en el Centro Cultural Peruano Japonés y tiene una sucursal en Asociación Okinawense del Perú, Ate-Vitarte.
Así como lo hace un promedio de cien personas por día, de la segunda y tercera edad, la señora Nakamatsu, concurre una vez por semana y no se pierde el programa del Centro Jinnai, deporte, canto, paseo y presentación artística.
Desde la quincena de marzo, por la pandemia del COVID-19, la obaachan Nobuko ha interrumpido su asistencia al Centro Jinnai. “Felizmente, mi mamá se encuentra muy bien de salud… pero extraña el Centro Jinnai. Ella piensa que va a demorar el inicio de actividades de Jinnai, pues es muy riesgoso para la salud de la obaachan”, manifestó su hija Helena Nakamatsu, expresidenta del Comité de Damas de Perú Hiroshima Kenjinkai.