Por: Milagros Tsukayama
Aunque ya terminó en Wuhan, epicentro del covid-19, el resto del mundo aún sigue en cuarentena. Pero Wuhan aún no ha regresado a la normalidad. El futuro aún se ve incierto, incluso para los chinos. Ahora que Wuhan salió de su confinamiento, su gente está compartiendo su propia experiencia via YouTube, mostrando al mundo cómo China tendría que vivir de ahora en adelante. Quienes vemos estos videos al otro lado del mundo, es inevitable preguntarnos: ¿ocurriría lo mismo cuando finalicemos nuestra propia cuarentena?
Cambiarían nuestros hábitos, desde la manera cómo saludamos hasta cómo compramos.
Javier y Lele son del canal “Jabiertzo”. Este matrimonio español-chino actualmente vive en la provincia de Hubei, una de las más afectadas por el virus y en donde se ubica la ciudad de Wuhan. Aunque con ciertas restricciones, Javier nos cuenta que ya pueden salir a la calle. Para que el gobierno haya decidido levantar la cuarentena, Hubei no tenía que registrar ningún nuevo caso confirmado o sospechoso durante 14 días. Pero hace poco, el condado de Jia, provincia de Henan y que es aledaño a Hubei, fue puesto en cuarentena, con apenas 3 casos asintomáticos que corresponden a médicos. Si aparecieran nuevos casos en Hubei, Javier teme que el gobierno ponga nuevamente a la provincia en cuarentena, incluso si los casos fueran asintomáticos. Aunque para este otoño-invierno, ya se ha voceado una segunda ola de covid-19.
Según esta pareja de youtubers, apareció el miedo tras la cuarentena. Es un miedo que podría cambiar los hábitos de consumo en China y mermaría la economía del país. Y esto podría contagiarse a los países que ahora experimentan este confinamiento. El panorama aún es incierto, al igual que el comportamiento de este virus. Por ahora, los “códigos de salud” como aplicación en el celular y el uso obligatorio de mascarillas seguirán siendo indispensables para transitar en China. Hasta que no aparezca la vacuna, continuará el distanciamiento social, opina Javier, quien además es sociólogo de profesión. Pero si lo mantenemos por mucho tiempo, muchas costumbres sociales cambiarían en el mundo, agrega. Desaparecerían los abrazos o el beso como saludo. Dejaríamos de ser tan expresivos. Si bien en China hay escaso contacto físico, también es cierto que su gente viaja apretada en el metro y acostumbra festejar fechas tradicionales que congregan multitudes. La gente ahora paga a través del celular, pero también es cierto que el dinero ya comienza a escasear. China no estaría tan acostumbrada a la distancia social y a la vida online, como el mundo creía.
Los negocios sobreviven (con paciencia y a base de préstamos).
El diario South China Morning Post ha compartido en su canal de YouTube un reportaje sobre cómo los negocios en Wuhan están reanudando gradualmente sus operaciones, tras levantarse la cuarentena el 8 de abril. El miedo del consumidor que menciona el canal Jabiertzo, aquí es el tema central.
Con un par de sillas para apoyar el cooler, dos empleadas de un restaurante ofrecen comida para llevar en la puerta del local. Pero ni las mascarillas que usan ni sus cariñosos pregones consiguen atraer la atención de los transeúntes. Apenas han vendido 2 tápers. El miedo al contagio es lo que aleja a los clientes, porque la pandemia aún no ha terminado. Fueron 11 semanas [más de 2 meses] que los negocios en Wuhan permanecieron cerrados por la cuarentena obligatoria [que fue lo que “martilló” la curva de contagios]. Zhang Feihu es propietario de dos restaurantes en la ciudad y ha reabierto uno de ellos. Zhang solía ofrecer servicio de comida a los empleados de un importante hub tecnológico en Wuhan, el Optics Valley, en donde operan más de mil compañías tecnológicas y de internet. Pero si solo regresa a trabajar el 20% de una oficina que tiene varios cientos de empleados [porque el resto estaría ahora trabajando desde casa], ¿cómo podría Zhang mantener a flote su negocio?
Pero ya registraba pérdidas desde el 23 de enero, el día que comenzó la cuarentena en Wuhan. El 25 de enero se celebraría el Año Nuevo Lunar y Zhang ya había comprado una gran cantidad de insumos, porque es una fecha importante para el sector de catering en China. Zhang había invertido unos 80 000 yuanes ($11 400) para adquirirlos, pero gran parte de los insumos se malogró durante el confinamiento y terminó en la basura. El 8 de abril se levantó la cuarentena, pero seguían las pérdidas para Zhang. Calcula que perdería unos 3000 yuanes ($425) por día, si mantiene abierto el restaurante; aunque tampoco podría cerrarlo. “¿Cómo les explicaría a mis empleados?”, se pregunta. Durante la cuarentena, él siguió pagándoles su sueldo.
Por ahora, los restaurantes en Wuhan solo tienen permiso para ofrecer comida para llevar y por delivery. Mientras tanto, Zhang se está endeudando pidiendo préstamos para mantener a flote su negocio. Confía en que los negocios mejoraran en junio; aunque siendo pesimista, esto sería recién en agosto. La impotencia lo quiebra como persona. A Zhang le gustaría que el gobierno reduzca los impuestos y que los dueños de los locales hagan lo mismo con los alquileres, aunque sabe que son tiempos difíciles para todos. Mucha gente ha perdido sus empleos durante la cuarentena. Pero a pesar de este futuro incierto, Zhang está decidido a seguir adelante, al igual que otros.
China fue el primer país en infectarse y el mundo siguió su ejemplo poniéndose en cuarentena. Y ahora que prácticamente consiguió contener al virus, veamos cuál es su siguiente paso.
VIDEOS:
Jabiertzo (Youtube, 12/04/2020) “El coronavirus cambiará nuestra forma de ser”.
South China Morning Post (YouTube, 11/04/2020) “Coronavirus: Wuhan’s small business owners face uncertain future despite lockdown being lifted”.