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Exposición invade espíritu de nostalgia

Ykuko Ganaja, presidenta de  Lima Nikko, sostuvo que la exhibición "Remembranzas de un legado nikkei" resulta de mucha importancia para los exalumnos la exposición de escritos, fotografías, e implementos que en sus momentos fueron usados en las actividades educativas diarias por los estudiantes de "nuestra escuela" y que actualmente se muestra al público, "lo que invade nuestros espíritus de nostalgia, emoción y gratitud al Divino por todo lo vivido".

Al referirse a la historia de la Escuela Lima, explicó que  1920 Lima contaba con unos 10 mil japoneses. Entonces, los padres sintieron el deseo de transmitir la educación japonesa a sus hijos, y por lo tanto la imperiosa urgencia de establecer una escuela, en donde se impartiría la educación con el espíritu y la tradición japonesa.

"Es así que nace nuestra querida escuela y es un lunes 21 de noviembre de 1920 que las clases tuvieron su inicio. Su primer local fue en la calle Sagastegui, contando con 24 alumnos, el personal docente lo componían tres profesores japoneses (los esposos Yokose) y un peruano", detalló con emoción Ykuko Ganaja.

Manifestó que el 26 de febrero de 1921, la escuela pasó a funcionar en la calle Zamudio 630, segundo piso, con clases de primer y segundo año, con 61 alumnos y la incorporación de las profesoras Carmen Salaverry y Amelia Mesinas. Esta fue la primera escuela japonesa autorizada por el ministerio de Educación del Japón en toda América.

Ganaja contó que en 1927 se adquirió un terreno en la Av. Francisco Javier Mariátegui con una extensión de 30,400 m2 al precio de un sol por metro cuadrado, con miras a la construcción de la nueva escuela con su campo deportivo, destinando unos 6,000 m2 del terreno para las áreas de aulas y administración. Las obras empezaron en 1928 y en abril del mismo año se inauguraron las primeras obras con tres pabellones, luego le siguieron el salón de actos, comedor, servicios y otros.

Según el criterio de la presidenta, un dato interesante del antiguo local fue que el cielo raso del salón de actos (Koodoo) no llevaba ninguna estructura de metal y se construyó  de acuerdo el avanzado sistema de construcciones del Japón de entonces.

"La obra fue dirigida por el señor Yuzuriha, padre de la señora Takae Iida. Allí se efectuaban, como se recuerda con nostalgia, los actos oficiales curriculares, exposiciones, veladas artístico-culturales, funciones cinematográficos, competencias deportivas de salón, exhibiciones de kendo y judo entre otras actividades", narró.

Contó que en el comedor, los alumnos almorzaban en turnos de 400 por vez y el menú variado cada día de la semana. Consistía en sopa, guiso con arroz, fruta, pan y té, con un consto de apenas 25 centavos, pudiendo repetir el segundo según el apetito de cada uno.

La titular de Lima Nikko resaltó que en su máximo apogeo, alrededor de 1941, la Escuela japonesa Lima cobijó a más de 1,600 alumnos, con una planilla de más de 70 profesores.

Afirmó que no se puede dejar de mencionar "a quien permanece en nuestra memoria y nuestros corazones, quien fuera el eje central y director fundador, Goroo Yokose. Él y su señora Haruko llegaron en mayo de 1920 y en noviembre inició sus funciones en la  escuela, hasta 1936".

Concluyó al expresar que los exalumnos de las 21 promociones rinden su más sincero, respetuoso y eterno tributo a sus padres y profesores fundadores de la querida Lima Nikko.